Spanking una práctica oculta

Que aún no hayas escuchado hablar del spanking no significa que no lo hayas practicado alguna vez; aunque sea en su modalidad más suave y menos comprometido.

El spanking es una práctica sexual considerada como sadomasoquista y como tal, es también una de las más controvertidas. 

Sin embargo, se trata de un tipo de placer sexual que se prodiga bastante frecuentemente. Y, aunque una gran cantidad de parejas lo practican en su intimidad, algunas personas lo ven como un juego agresivo.

Ahora bien, como todo en el sexo esta práctica ha de ser previamente consensuada. Si ambos miembros de la pareja la consienten y disfrutan de ella, se transforma en un acto sumamente excitante y divertido en todos los sentidos.

¿Qué es exactamente el spanking? 

A continuación te contaremos con pelos y señales qué es el spanking y cómo puedes practicarlo de modo que sea mucho más excitante. Al final del post te dejaremos unos consejos para disfrutarlo al máximo con tu pareja o con una de nuestras masajistas eróticas.

El término spanking proviene del idioma inglés y hace referencia a los azotes o nalgadas que se propina una pareja durante el acto sexual.

En esta práctica, cada miembro de la pareja toma un rol determinado: el de dominador o el de dominado. De esta forma, ambos obtienen se excitan utilizando el castigo físico como herramienta para dar y recibir placer sexual.

El azote es dado con la mano, o con cualquier otro objeto, en las nalgas de la pareja con el fin de excitarse y excitarla. Las nalgadas pueden propinarse con diferentes niveles de intensidad.

Sin embargo, no son los azotes los únicos protagonistas del juego erótico sino que se ve implicado un complejo juego de roles en el que uno de los miembros de la pareja es el sumiso y el otro es el dominante. El tema estrella es jugar a que uno ha cometido “alguna falta” y merece ser castigado por el otro.

Lo más importante de este juego sexual es que ambos miembros de la pareja acepten jugar su rol sin miramientos. La fantasía debe ser aceptada y compartida; de esto depende el mayor o menor placer obtenido. 

Si uno de los dos no está del todo convencido, sea porque le resulte denigrante o doloroso, no será posible alcanzar la plenitud que el juego debería proporcionar. Si este es el caso, no os aconsejamos seguir adelante con el spanking; existen decenas de otro tipo de juegos sexuales que pueden ser igualmente excitantes.

¿A qué puedes jugar para poner en práctica el spanking?

Como una práctica sexual en la que la sumisión juega el papel principal, existen infinitas variantes de roles a asumir. 

Entre ellas, las siguientes:

  • A la enfermera y al paciente.
  • Al profesor y la alumna.
  • A la niña mala y al corrector de modales.
  • A la perrita traviesa y a su dueño.

Consejos adicionales para disfrutar del spanking

Las nalgadas pueden propinarse con la mano, con fuetes, con correas o con cualquier otro elemento confeccionado con cuero, plástico o madera. En los sexshops encontrarás los artilugios más diversos que puedas imaginar.

  • Los roles no tienen por qué ser fijos sino que pueden intercambiarse según apetezca.
  • La intensidad de las nalgadas debe adaptarse siempre al gusto de quien la recibe.
  • Se conscientes de que han de evitar golpes violentos que puedan causar algún tipo de daño. 
  • Es posible que con el tiempo, la pareja sienta más placer conforme aumenta la intensidad del azote.

El spanking y los masajes eróticos

El spanking puede formar parte de los juegos preliminares y alternarse con un masaje erótico fetish-fantasy como el que ofrecemos en Masajes Dharma, por ejemplo. 

Este es un tipo de masaje en el que casi cualquier cosa tiene cabida: disfraces de policía, de enfermera, de colegiala, así como el empleo de diferentes juguetes eróticos. Es un masaje que integra sado erótico y en el que puedes pedirnos una ama que te domine.

En definitiva, existen tantos juegos de rol como imaginación posean sus participantes. 

El spanking  debe estar supeditado a la voluntad, preferencias y deseos de ambos miembros de la pareja, en la que es indispensable establecer claramente los roles y los límites.

¿Qué te ha parecido esta práctica sexual? ¿Has practicado alguna vez el spanking? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios, estaremos encantadas de leerte.